La herencia genética y el cáncer de pulmón

La herencia genética tiene un papel importante en el riesgo de sufrir cáncer de pulmón.

Tener en nuestra familia algún antecendente de cáncer de pulmón o haber ingerido agua con altos niveles de arsénico son dos factores capaces de multiplicar el riesgo de desarrollar este tipo de tumor.

Sin embargo, hay un ganador en ele ranking de causas de cáncer de pulmón, que es el tabaco por sí sólo o unido a esos componentes según los resultados de vários estudios realizados.

La revista de salud ´´Journal of American Medical Association´´ (JAMA) publicó ya dos investigaciones sobre la influencia de la genética y el ambiente en el cáncer de pulmón.

En el primero de los estudios, científicos del Hospital Universitario Landspitali, en Reykjavik (Islandia), han analizado a 2.756 ciudadanos de este país diagnosticados con cáncer de pulmón entre enero de 1955 y febrero de 2002.

Los investigadores islandeses encontraron que hay una predisposición genética al desarrollo de cáncer de pulmón en parientes de primer, segundo y tercer grado. Este efecto fue mayor para los familiares de personas con cáncer de pulmón diagnosticado en edades tempranas.

Así, los parientes de primer grado (hermanos, hijos y padres) de pacientes con cáncer de pulmón (de comienzo temprano o tardío) tienen un riesgo de dos a 3,5 veces mayor de desarrollar este tumor que el resto de la población.

Además, las esposas de estos sujetos afectados también cuentan con una probabilidad 1,7 veces mayor de sufrir este trastorno. Esto demuestra que el cáncer de pulmón es el resultado a una combinación del ambiente y de factores genéticos.

Pero este estudio va más allá de lo que otros han mostrado con anterioridad ya que al contar con los datos de todo el árbol genealógico se ha podido comprobar que el riesgo de padecer este trastorno está elevado también en parientes de segundo y tercer grado.

Los tíos y primos de una persona afectada por este tumor padecen un riesgo de hasta casi dos veces superior al del resto de la población de desarrollar este trastorno. Estos datos enfatizan la importancia de la genética en el cáncer de pulmón.

Ese riesgo es todavía mayor cuando el tumor de pulmón se ha originado antes de que el paciente haya cumplido 60 años. En ese caso, sus padres tienen una probabilidad de desarrollar este cáncer 3,5 veces superior; los hermanos 3,3 veces mayor y los hijos un riesgo 2,8 más elevado que el resto de la población.

«Aunque los resultados presentados aquí apoyan el papel de la genética en el riesgo del cancer de pulmón, debería enfatizarse que el humo del tabaco juega un papel predominante en la patogénesis de la enfermedad, incluso entre aquellos individuos que están genéticamente predispuestos», concluyen los autores.

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Relación del Arsénico y Tabaco con el cáncer de pulmón

En cuanto al segundo trabajo, publicado también en ´´JAMA´´, investigadores de la Universidad de Taiwán han evaluado durante un periodo de ocho años a más de 10.000 ciudadanos de dos áreas de este país expuestos a diferentes niveles de arsénico a través de la ingesta de agua contaminada con esta sustancia.

En el estudio se ha analizado además el efecto combinado de esta sustancia con el tabaco sobre la salud de estos sujetos.

Durante el periodo de seguimiento se detectaron 139 casos de cáncer de pulmón. Tras ajustar todas las variables, los investigadores observaron que los residentes expuestos a los niveles más altos de arsénico tenían 3,9 veces más riesgo de desarrollar este tumor.

Cuando se tuvo en cuenta el consumo de tabaco, se comprobó que los participantes que habían estado expuestos a los niveles más bajos de arsénico pero que sin embargo eran grandes fumadores tenían un riesgo hasta cuatro veces mayor de sufrir cáncer de pulmón que los no fumadores.

Un dato que refleja el peligro del efecto combinado del tabaco y el arsénico es la diferencia entre los sujetos no fumadores y expuestos a niveles bajos de arsénico con aquellos que consumían 25 cigarrillos o más al día y habían bebido el agua más contaminada. Estos contaban con un riesgo 11 veces mayor que los primeros de sufrir este tipo de tumor.

«En otras palabras, de un 32% a un 55% de los casos de cáncer de pulmón eran atribuibles a una exposición al arsénico y al tabaco«, comentan los autores del estudio. Éstos aconsejan intervenciones para mejorar la salud pública como programas para dejar de fumar y una reducción de la concentración de arsénico en el agua.

En un editorial, Habibul Ahsan médico de la Universidad de Columbia (Nueva York, EE UU) y Duncan C. Thomas, profesor de la Universidad de Sureste de California (Los Ángeles, EEUU), comentan que a pesar de los resultados de estos dos estudios el tabaco sigue siendo la principal causa de cáncer de pulmón evitable.

No obstante, estas investigaciones dan una explicación a aquellos pacientes que sufren esta patología y que nunca han fumado.

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Según estos expertos, sería útil que futuros trabajos evaluasen el papel de la genética en la adicción a la nicotina o en carcinógenos distintos al tabaco.

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